¿Cuánto te conoces?
- Cristina Albo Mulas

- 5 jul
- 3 min de lectura

La ventana de Johari
Todas las personas tenemos puntos ciegos, invisibles para nosotras mismas pero a menudo visibles para los demás. No es inusual que personas próximas a nosotras/os señalen rasgos nuestros con los que, inicialmente, no nos identificamos. Seguramente, si realizas una descripción sobre ti misma/a, sea distinta de la que alguien cercano haga sobre ti.
El autoconocimiento se define como la manera en que alguien se percibe a sí mismo/a, comprende sus emociones, sus virtudes y defectos. Nos sirve en gran medida para identificar nuestras necesidades y alcanzar un autocuidado satisfactorio. Es pues, uno de los pilares para lograr el bienestar con nosotras mismas y con las personas con las que nos relacionamos. A la vez, el autoconocimiento se nutre de nuestras relaciones, es en ellas donde nos mostramos y es ahí donde aprendemos. Al menos inicialmente, es en lo relacional, con nuestras figuras de apego, donde recibimos una mirada que nos informa de quiénes y cómo somos (o eso sentimos). Posteriormente, y siguiendo el mismo mecanismo, nuestro autoconocimiento también se verá influido por otras figuras relevantes.
Habitualmente existirán áreas que escapen al autoconocimiento inmediato, y entonces no lograremos comprender por qué nos comportamos, sentimos o pensamos de determinada forma ante ciertos contextos. Quizás esto también sea inexplicable para las personas que más cerca tenemos. En este caso, hay algo invisible para nosotras, pero también para los demás. Este punto ciego es susceptible de generar dolor, incertidumbre y malestar. De hecho, el deseo por conocerse más y mejor es una de las demandas más frecuentes en psicoterapia.
¿Qué es la ventana de Johari?
La Ventana de Johari es una herramienta en formato tabla elaborada por Josehp Luft y Harry Inghan (la unión parcial de sus nombres denomina al instrumento). Con ella se pretende facilitar el análisis combinado de cuanto conocemos o desconocemos de nosotras y cuanto conocen o desconocen de nosotras los demás.
Lo que conoces de ti | Lo que desconoces de ti | |
Lo que conocen de ti | ÁREA ABIERTA | ÁREA CIEGA |
Lo que desconocen de ti | ÁREA OCULTA | ÁREA DESCONOCIDA |
La combinación de los ejes otros/yo da como resultado cuatro cuadrantes:
1. Área abierta: aquí se sitúa aquello que conozco de mí y es accesible a los demás. Sería aquello que forma parte de mí y de lo que soy consciente y además permito que los demás vean. Cuanto mayor sea esta área, mayor libertad sentiremos.
2. Área ciega: forma parte de este cuadrante todo el material que desconocemos de nosotras pero los demás perciben. Eso que nos es propio pero de lo que inicialmente no somos conscientes hasta que alguien nos lo hace saber. Es ese contenido nuestro que, de algún modo, no queremos que lo sea y está sepultado bajo mecanismos de defensa pero es visible a los demás. Si en reiteradas ocasiones te han adjudicado alguna característica que no identificas como propia, quizás lo sea y forme parte de tu área ciega. De modo que, para poder conocer esta área, tenemos que estar dispuestas a escuchar comentarios sobre cómo somos y nos comportamos.
3. Área oculta: en este apartado se ubica lo que conocemos sobre nosotras pero es desconocido para los demás. Corresponden a este cuadrante aquellos aspectos nuestros que no nos resulta cómodo mostrar, por ejemplo, por intentar dar una buena imagen o evitar un rechazo. La idea es que podamos aceptarlos como una parte nuestra, y después elegir de modo activo y consciente cuales hacer públicos. Asimismo es importante identificar qué nos lleva a censurarlos de cara a los demás. Está bien preservar una parcela íntima, pero también es conveniente saber si lo hacemos por miedo o vergüenza o como forma de cuidarnos.
4. Área desconocida: en este espacio está aquello que tanto los demás como nosotros mismos desconocemos acerca de nuestra personalidad. Es todo aquello que permanece debajo del nivel de la consciencia propia y que tampoco es visible para aquellas personas con las que nos relacionamos. Este material se encuentra encerrado entre mecanismos defensivos con objeto de protegernos. Quizás porque en un pasado alguien nos hizo sentir que esa parte de nuestra personalidad era inapropiada. La psicoterapia nos ayudará a iluminar eso que ubicamos en este cuadrante. Esto ayudará a liberarnos del peso que supone el desconocimiento (y por ende, incomprensión e incapacidad para manejar) de algunas partes propias.
Un sencillo ejercicio de autoconocimiento puede ser pensar en cómo rellenarías tu Ventana de Johari, qué medida crees asignarías a cada cuadrante que la compone. Tras elaborarlo, ten en cuenta que, cuanto mayor sea el área abierta, mejor te conocerás y por tanto mejor te desenvolverás con tu entorno. Quizás sea un buen momento para implementar acciones que te lleven a ampliar ese cuadrante.



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